HACIENDO SU MATRIMONIO A PRUEBA DE LA INFIDELIDAD
DIEZ PRINCIPIOS QUE EDIFICAN FAMILIAS SALUDABLES – PARTE 7
Si usted ve una rampa de salida de la carretera con un letrero que dice “No entre”, ¿a usted le enoja el letrero o aprecia el peligro que le advierte? Si usted está buscando una salida de la carretera en tal calle, ¿no apreciaría que alguien haya puesto un letrero que le diga a que distancia está la salida?
Dios nos ha dado los Diez mandamientos en Su palabra, que hemos estado estudiando en las semanas pasadas. Cada vez que Dios nos da una orden negativa es porque tiene un propósito positivo detrás de ella. El siempre tiene una razón, no para causarte dolor, sino es para tu protección. Dios nos dice que cuando tú los obedeces, tú ganas.
“No cometas adulterio.” Exodo 20:14
Nada destruye una familia tan rápido como el adulterio. Dios nos dice, “Este es mi plan de protección. No quiero que cometas adulterio.” Aún solo el pronunciar esta palabra causa dolor y recuerdos de vergüenza a algunos de ustedes. El propósito de nuestro estudio de hoy no es el resucitar el pasado. Si has confesado tus pecados a Dios, El ya te ha perdonado y olvidado tu pecado, por lo tanto tú también debes olvidarlo. Si te sientes culpable de un pecado que has confesado a Dios, ese sentimiento de culpa no viene de Dios, viene de Satanás, y no debes dejar que Satanás te condene por cosas de tu pasado y que ya han sido perdonadas y olvidadas cuando te arrepentiste de ellas.
Ahora nos vamos a enfocar en el futuro. ¿Sabían que Dios inventó el sexo? Pero como todas las cosas el sexo también necesita estar bajo control. Dios quiere que gocemos el sexo, pero que no lo abusemos. Todos los regalos de Dios tienen limitaciones. Dios nos ha dado el regalo del agua. No podemos vivir sin agua, pero si abusamos de ella nos ahogamos. Dios nos ha dado el fuego. El fuego puede calentarte o puede quemarte. La clave está en no abusar de ellos.
Dios nos dice que El nos hado el sexo. Controlado en forma apropiada y expresado dentro del contexto del matrimonio es algo bello y maravilloso. Pero fuera del matrimonio es destructivo y dañino físicamente, emocionalmente y espiritualmente en todo sentido.
Hoy quisiera que hablemos de cómo poder hacer nuestro matrimonio a prueba de la infidelidad. Quiero que sepan que Dios quiere que usemos el sexo como una herramienta para edificar nuestro matrimonio y no para destruirlo. En Hebreos 13:4 dice así…
“Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.”
Hebreos 13:4
Es más fácil casarse que el mantenerse casado. En el mundo de hoy en que todo es permitido, y una industria de entretenimiento obcecada con el sexo y que es usado para vender desde carros hasta bananas, con más mujeres en los centros de trabajo, con el constante bombardeo de los medios de comunicación de los medios anticonceptivos, hay menos oportunidades de mantenerte puro a menos que hagas un compromiso y establezcas unas reglas a seguir en tu vida. La encuesta del Reader’s Digest dice que el 50% de todos los esposos y probablemente el 35% de las esposas han cometido adulterio. Esto mismo está sucediendo aún dentro del seno de los creyentes.
I. El Problema: ¿Qué causa la Infidelidad?
“La boca de la adúltera es una fosa profunda;…” Proverbios 22:14ª
En otras palabras la Biblia nos dice que la infidelidad es una trampa en la cual se cae cuando tomamos como excusa lo siguiente:
• Necesidades no satisfechas.
• Conflictos no resueltos.
• Expectaciones no alcanzadas.
• Valores personales no desarrollados.
Ahora ¿Cómo puedo prevenir y hacer que mi matrimonio sea invulnerable a la infidelidad? Haciendo un compromiso de cumplir y seguir los seis pasos siguientes que la Biblia nos enseña.
II. La Prevención: Seis Pasos
1. Haga el compromiso de vivir de acuerdo a LOS ESTÁNDARES DE DIOS.
No importando el pasado, o las fallas de hoy, yo voy a hacer un compromiso de vivir de acuerdo a los estándares de Dios. Eso quiero decir que me pongo de acuerdo con Dios con respecto al sexo. La manera en que Dios quiere que vivamos nunca cambia. La Biblia dice que el sexo es para usarse dentro del matrimonio solamente, y no antes del matrimonio, ni fuera del matrimonio.
“¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu palabra.” Salmo 119:9
Se lleva una vida íntegra viviendo conforme a la palabra de Dios solamente. El adulterio, de acuerdo a la Biblia, bajo ningún punto tiene justificación. José en el Antiguo Testamento fue tentado por la esposa de Potifar, él tuvo todas las razones del mundo para justificarse para caer en la tentación (soy joven, viril, soltero, extranjero en tierra extraña, es aceptable en esta sociedad, ella lo quiere, yo lo deseo, he sido abusado, mi mamá murió cuando era pequeño, mis hermanos me odian y me vendieron como esclavo, ella era su ama y él su esclavo). Sin embargo el dijo, “Yo no pecaré contra mi Dios.” La Biblia nos dice que cuando fue tentado José se dio vuelta y corrió. Quizás eso es lo que necesitas hacer también.
Quizás estás diciendo, “pero mi esposa/esposo no están satisfaciendo mis necesidades.” No es excusa valedera. Proverbios dice…
“Bebe el agua de tu propio pozo, el agua que fluye de tu propio manantial.” Proverbios 5:15
En otra palabras dice, “Se fiel a tu propia esposa. Da tu amor solo a ella.” Ahora, esto no es una sugerencia sino que es un mandamiento, por lo tanto es necesario que afirmes la Palabra de Dios en tu vida y te comprometas a vivir de acuerdo a ella. Ese es el primer paso que tienes que dar si quieres proteger tu matrimonio. Para dar este paso lo primero que tienes que hacer es decir a tu pareja, “He decidido que con la gracia de Dios, no importando lo que tu hagas, las decisiones que tomes o lo que escojas, o lo que suceda en nuestro matrimonio, yo nunca te seré infiel. Es mi decisión. No importando lo que hagas, yo nunca te seré infiel.” Ese es el punto de partida.
Ahora, yo pienso también que tienes que hacer saber esta decisión a tus amigos, tus familiares, la gente en donde trabajas y que no haya ninguna duda en que terreno estás parado(a) en cuanto a esta situación.
Todos ustedes saben que amo mucho a mi esposa. Pero no siempre fue así. Estamos casados por casi 30 maravillosos años, pero los dos primeros años, creo, no fueron tan maravillosos porque los dos tuvimos que hacer muchos ajustes y aprender en verdad a amarnos tal y como somos y hacer compromisos. Yo amo mucho a mi esposa y quiero que cada uno de ustedes sepa sin ninguna duda en que terreno estoy parado. No estoy disponible y eso no es negociable. Ni siquiera piense en mí sino solo como su pastor. ¿Esta claro?
2. Esté conciente de LAS CONSECUENCIAS.
Recuerde siempre la devastación y destrucción que causa el pecado sexual.
“Pero al que comete adulterio le faltan sesos; el que así actúa se destruye a sí mismo.” Proverbios 6:32
Recuerde nada daña mas las emociones que el pecado sexual, nada. Hay otros pecados que no son tan dañinos. Pero el pecado sexual deja cicatrices permanentes. La vergüenza parece no irse. El sentimiento de pérdida a todos los envueltos es enorme. Como pastor he escuchado a mucha gente decir, “Cómo quisiera que el reloj retrocediera, como quisiera borrar todo y empezar de nuevo.” El Señor Jesús dijo que si tu ojo es causa de tropiezo es mejor perder ese ojo que perder tu alma. El que comete adulterio es un tonto porque destruye su propia alma.
“¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa?” Proverbios 6:27
El que comete adulterio lo pierde todo. Recuerdan Esaú en el Antiguo Testamento que vendió su primogenitura por un plato de lentejas. Yo conozco personas hoy que están vendiendo toda su vida por un momento de placer.
Algunos están teniendo problemas en su matrimonio. Están teniendo tiempos difíciles. No es placentero en esas circunstancias y lo primero que hacemos es mirar alrededor. El costo de mantener, reparar, restaurar tu matrimonio para hacerlo trabajar vale la pena aunque sea al más alto costo. ¿Saben por qué? Porque el precio del adulterio siempre será más alto, y no lo pagas a plazos, el pago es instantáneo, todos pierden. Por eso Dios nos dio el séptimo mandamiento para nuestro beneficio. El no quiere que suframos.
Todo el tiempo de mi matrimonio, por la gracia de Dios, he sido fiel a mi esposa, y por la gracia de Dios es mi compromiso de ser fiel hasta el día que el Señor me lleve a su presencia. ¿Por qué? Tres razones:
a. Yo amo a mi Señor Jesucristo. Le debo mi vida. El murió por mí. Me ha provisto entrada al cielo. Y Jesús me dijo, “Ricardo, si me amas, guarda mis mandamientos.” Y el me dice, “No al sexo fuera del matrimonio.”
b. Yo amo a mi esposa y mis hijos. El pensamiento de herirlos y el daño que puedan sufrir por mis acciones egoístas, no quiero ni siquiera pensarlo.
c. Temo el juicio de Dios. Es un temor saludable que todos debemos tener. La Biblia nos dice que si hacemos esto no vamos a escapar sin castigo. Algunos piensan que sí, pero la Biblia nos dice que lo que sembramos vamos a cosechar. Un día tendrás que explicar a Dios porque que hiciste lo que te dijo que no lo hagas.
“…porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.” Hebreos 13:4b
No escaparás sin castigo.
Algunos dicen, “Dios quiere que yo sea feliz.” Sí, es cierto, por eso es que te dio este mandamiento. El sabe lo que es mejor. El adulterio es el producto más alto del egoísmo. No es amor, es egoísmo. El mensaje real del adulterio es, “Voy a poner mis necesidades y todo lo que yo pienso que es correcto, como mi placer antes que cualquier otra cosa – delante de lo que Dios dice, delante de lo que pueda suceder a mi esposo o esposa, delante de lo que pueda hacer a mis hijos, delante de lo que pueda hacer a mi familia, delante de lo que pueda hacer a la familia de mi pareja.” Es básicamente decir que no le importa los demás, sino solo lo que deseas. ¡Eso es egoísmo! Eso no es amor.
Entonces, tienes que hacer un compromiso de vivir de acuerdo a los estándares de Dios y estar conciente de las consecuencias del adulterio.
3. Mantener mi MATRIMONIO.
Una relación personal que sigue creciendo con tu esposa reducirá la atracción al adulterio. Una relación en la cual tu pareja es la persona que es tu mejor amigo(a).
“El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.” 1 Corintios 7:3
Hemos hablado de necesidades y en este versículo habla de una de ellas. ¿De que necesidad está hablando?
El Dr. Willard Harley ha escrito un libro titulado “Las necesidades de él y las necesidades de ella.” El identificó, después de entrevistar a miles de parejas, las cinco necesidades mayores de él y de ella. Vamos si hay algunas que son similares:
Las cinco necesidades mayores de los hombres son:
a. Satisfacción sexual.
b. Compañía para divertirse.
c. Una esposa atractiva.
d. Apoyo doméstico.
e. Admiración
Las cinco necesidades mayores de las mujeres son:
a. Cariño, demostración de amor.
b. Conversación.
c. Honestidad y ser abiertos.
d. Apoyo financiero.
e. Compromiso familiar.
¿Ve alguna cosa parecidas en las dos listas? No. Ahora sabemos porque tenemos tanto problema para ajustarnos en el matrimonio. Los hombres venimos al matrimonio pensando, por alguna razón extraña, que nos vamos a casar con alguien parecido a nosotros y tratamos de suplir “sus necesidades” y pronto nos encontramos muy frustrados cuando ella no responde en la manera que nosotros respondemos. Y lo mismo sucede con las mujeres.
Solución: Trabajar seriamente para aprender que es lo que tu pareja necesita y tomar la decisión, con la gracia de Dios, que vas a satisfacer esas necesidades con lo mejor que tienes, aún cuando esas necesidades no sean las tuyas. Esto beneficiará y protegerá tu matrimonio por mucho tiempo.
Ya hemos mencionado que uno de los mayores problemas de la mayoría de los matrimonios son las relaciones físicas. 1 Corintios 7:5 dice…
“No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio.” 1 Corintios 7:5
La Biblia nos dice que el sexo es una responsabilidad espiritual en el matrimonio y el negarse o restringirse el uno al otro es buscar problemas.
Cuando te paraste delante del pastor o el juez e hiciste el compromiso de por vida con otra persona en matrimonio, no sé si te diste cuenta o no, que te estabas comprometiendo a una relación exclusiva con esa persona. Te comprometiste a un hombre o una mujer diciendo, “para las necesidades que tengo en mi vida, especialmente las cinco mayores, confío en ti para que puedas suplirlas.” Desafortunadamente muchos hombres y mujeres se sienten engañados. Las necesidades son tan diferentes que hay conflicto en sus relaciones sexuales. Y tenemos que tomar una decisión. Si mi pareja necesita un buen compañero(a), yo voy a ser esa persona.
La meta que mi esposa y yo tenemos en nuestro matrimonio es que queremos ser los mejores amigos el uno del otro. Hablamos de ello ¿por qué? Porque queremos estar juntos todo el resto de nuestras vidas, en el cielo ella seguirá siendo mi mejor amiga.
¿Cómo se edifica una buena amistad? Tiempo, tiempo y tiempo. No pueden ser los mejores amigos si no pasan tiempo juntos, si no hablan y abren sus corazones el uno al otro siendo transparentes. Se tiene que tomar tiempo sin los hijos, salir a comer, una noche fuera quizás solo para animarse e incrementar el hecho de que son los mejores amigos.
4. Entender que la infidelidad es un PROCESO.
La gente no cae de repente en la inmoralidad. No hay lo que dicen una sola noche de pasión. Parece que fuera así, pero no eres hoy una persona moral y mañana una persona inmoral. Eso no sucede así. Hay un proceso que sucede para que pase esto.
Paso uno. El aceptar pensamientos impuros en mi mente.
La batalla por una tentación en tu vida empieza en tu mente. Lo que piensas en tu mente, eventualmente lo vas a sentir y lo que sientes eventualmente lo vas a hacer.
“14 Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. 15 Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte.” Santiago 1:14-15
El problema es que muchos cristianos no son serios acerca de lo que entra a sus mentes. Piensan que no es un problema el guardar tu cabeza de pensamientos malos, de mirar ciertas películas, o ciertas series de televisión. Por lo general dicen, “Eso no me incomoda.”
Eso es una grande mentira del enemigo. Están siendo engañados si piensan que eso no les hace daño. La batalla empieza en la mente. Tú vienes a ser lo que constantemente piensas. Si piensas lo positivo, bueno, feliz, amoroso, bondad, esa será la forma en que actuarás. Pero si piensas en lujuria, sucio, basura, pensamientos obscenos, esa será la persona que llegarás a ser. Es imposible el no ser influenciado por lo que dejas entrar en tu mente.
“Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio.” 2 Timoteo 2:22
“…pero quiero que sean sagaces para el bien e inocentes para el mal.” Romanos 16:19b
Es triste que la mayoría de nosotros somos lo opuesto a lo que este versículo nos manda. Somos tan sabios y conocedores del mal e inocentes, ignorantes de lo bueno. Ese no es el camino de Dios, y si seguimos así nos llevará en el camino del proceso a la inmoralidad sino controlamos esos pensamientos. Tienes que ser serio acerca de los pensamientos en tu mente. Tú eres el único, tú y Dios, son los únicos que pueden saber lo que estás pensando. Nadie más lo puede saber. Por lo tanto eres tú el que tiene que decidir que es lo que vas a hacer con esas películas, con esas series de televisión, con esos libros que lees, algunos discos de música que no debes escuchar, algunos lugares y conciertos que no debes ir, algunas amistades que no debes frecuentar. Si eres sabio, inteligente, debes parar la batalla en tu mente. Si no lo haces, te llevará al siguiente paso.
Las Escrituras nos dicen que si eres casado, debes volcar tu energía sexual en tu matrimonio, si eres soltero volcar esa energía en crear nuevas formas dinámicas de servir a Dios y los demás.
2do Paso. Emociones, no contacto físico.
El asumir que está bien entre un hombre y una mujer solo porque no hay contacto físico es un gran error. Te estás engañando a ti mismo. Por envolvimiento emocional entiendo que miras a otra persona que no es tu esposa para satisfacer las necesidades que todos tenemos de comprensión, apoyo, simpatía. Si estás mirando a otra que no sea tu esposa para suplir esas necesidades en forma emocional, eso te llevará al siguiente paso del proceso de caer en el pecado del adulterio.
Los no creyentes no pasan mucho tiempo en este paso. Por el contrario, los cristianos acampan en este territorio. El motivo es porque no quieren tratar con la realidad de lo que está sucediendo en sus vidas.
3er Paso. Contacto físico.
Una vez que has cruzado la línea de lo emocional al contacto físico el empuje del pecado es terrible. El tratar de romper una relación que ha cruzado la línea física, necesitará de todas tus fuerzas y de la gracia de Dios.
Por eso Dios nos dice “No cometas adulterio, no cruces la línea, ella está para protegerte.”
4to Paso. Racionalizar la infidelidad.
Somos expertos en engañarnos a nosotros mismos. Jeremías 17:9 dice,
“Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?”
Tú eres un experto en engañarte a ti mismo. Te puedes convencer a ti mismo que todo está bien, dadas las circunstancias. Algunas excusas que he escuchado: “Si solo mi esposa/esposo supliera mis necesidades, yo no habría hecho esto.” “Solo una vez más y ya.” “Nosotros nos amamos verdaderamente.” El amor verdadero nunca va a romper la familia de la persona que amas. Otras excusas: “Dios perdonará.” “Dios nos ama no importa lo que hagamos.” Las dos afirmaciones son verdaderas, pero no te librará de las consecuencias de tu pecado aquí en la tierra.
5. Practicar las RELACIONES PERSONALES apropiadas.
Muchas de las infidelidades ocurren entre amigos personales, compañeros de trabajo o miembros de la familia. Desde que tenemos que tratar con la gente todos los días, entonces, ¿Cómo mantenemos una relación apropiada con la gente?
1. No escuche a personas del sexo opuesto acerca de sus problemas en su matrimonio. No caiga en la tentación de que puede escuchar sin caer en la tentación de pensar, “Yo nunca te trataría así.” Dirija a esa persona con otra que pueda ayudar y del mismo sexo.
2. Las mujeres no vayan buscando cumplidos. Quizás lo hacen porque no los reciben en su hogar. Pero eso no es excusa para buscar satisfacer esa necesidad fuera de tu matrimonio. Lleven esa necesidad a Dios. Es peligroso buscar que otro hombre satisfaga esa necesidad de tu corazón. Varones, tu eres cristiano y un hombre de Dios, mira cuidadosamente lo que dices a las mujeres. Si no estás seguro que decir, es mejor que no digas nada a dar pie a malas interpretaciones. Varones, ¡sean cuidadosos!
3. Esté atento a la atracción de primera vista. Hay personas que caen simpáticas inmediatamente y que son muy amables y le hacen sentir bien, como no se haya sentido en su matrimonio hasta ahora. Usted puede seguir ese impulso, o puede alejarse y decir, “No, amo a mi esposa/esposo y no voy a arriesgar lo que tengo por solo sentirme bien.”
4. Evite miradas intensas y prolongadas. Esto es solo para los solteros, a ellos se les permite también guiñar. Pero si eres casado(a), eso se acabó. Es un juego que no es para usted porque da la señal de interés en esa persona.
5. Evite contactos prolongados. En América hay límites para contactos entre personas socialmente, y aún esto depende de cada cultura. Pero por lo general si una persona le abraza por más tiempo de lo que es correcto, o le toca en una forma en la cual no se siente confortable, entonces evite esos contactos, porque esa persona le está dando señales de algo más que amistad.
Cuide esta conducta en su propia vida. Sea serio al respecto, es para su protección.
“Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios.” Efesios 5:3
Toma algo más que buenas intenciones el mantenerse puro, se necesita un plan y para eso vamos al sexto punto de nuestra lección.
6. Minimizar las OPORTUNIDADES DE CAER.
Si no quieres ser picado por las abejas, huye de ellas. No se ponga en situaciones en donde usted sabe que va a ser tentado. Reconozca sus debilidades, y evite las circunstancias que hagan presa de su debilidad. Esté alerta y tenga cuidado. 1 Corintios 10:12 dice,
“Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer.” 1 Corintios 10:12
Eso es un aviso para todos. Necesitas saber las señales tempranas de la tentación en tu vida y así puedas huir.
Algunos que tienen muchos años de casados piensan que eso no les puede suceder a ellos. El hecho es de que la Biblia nos enseña que el corazón del hombre es engañoso y sus caminos torcidos. Por lo cual nos engañamos a nosotros mismos fácilmente. Por lo tanto tenemos que poner guías y estándares que son de Dios para mantener en nuestras vidas, y no las que dicta la sociedad de hoy.
Uno de los grandes peligros del matrimonio son los viajes de negocios. Necesita establecer guías que mantener para minimizar las oportunidades de ser tentado. Por ejemplo: lleve las fotos de su esposa y sus hijos y póngalos en la mesa de noche del hotel o cerca del televisor. Puede también llamar al escritorio de supervisión del hotel y pedirle que desconecten los canales pagados de la televisión. No porque los va a mirar, sino para quitar toda clase de oportunidad para ser tentado. Llame a casa cada noche y hable con su esposa y sus hijos. Establezca estos estándares que son para su protección.
Otra cosa que necesita hacer es escoger sus amigos cuidadosamente. Escoja parejas como amigos que están comprometidas seriamente con sus matrimonios.
“No se dejen engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.»” 1 Corintios 15:33
Establezca guías de conducta a seguir en cualquier parte.
“Así que cuídense ustedes en su propio espíritu, y no traicionen a la esposa de su juventud.” Malaquías 2:15b
La Biblia nos dice que los líderes debemos guiar con nuestra vidas y ser modelos. Por lo tanto debemos en todo lo posible minimizar las oportunidades de caer en el pecado.
EL CAMINO DE REGRESO A LA PUREZA
Si ha sido infiel a su pareja, todavía hay esperanza. Puede venir a Jesús para ser limpio de todo pecado. El adulterio no tiene que necesariamente matar el matrimonio. Hay esperanza en Cristo Jesús, quien puede reparar todo lo que ha sido dañado. Tres pasos para el camino de regreso a la pureza del matrimonio:
1. Reconozca SU PECADO (Salmo 51:1-4)
El Salmo 51 es la oración de David cuando cometió adulterio. Deja de racionalizar y de excusarte y pide perdón por el pecado que ha cometido. Reconozca que pecó, que no es un desliz, sino que cometió adulterio, porque es eso lo que la Biblia lo llama. Dios nunca cambia, ni cambiará los estándares que ha establecido para nuestras vidas. Y el adulterio no es aceptable delante de Dios, relaciones sexuales antes del matrimonio no es aceptable delante de Dios, el vivir juntos sin casarse no es aceptable delante de Dios, la conducta homosexual no es aceptable delante de Dios, la pornografía no es aceptable delante de Dios. No te engañes, un día estarás delante de Dios y tu excusa de porque lo hiciste no te servirá. Si eres culpable de alguno de estos pecados, ven a Cristo, confiesa y recibe el perdón de Dios y así también podrás perdonarte a ti mismo.
2. Termina esa relación INMEDIATAMENTE.
¡Hazlo ahora! La Biblia nos dice que si escuchas la voz de Dios ahora, no endurezcas tu corazón. Acciona inmediatamente, no te tardes.
3. EVITE TODO contacto con la persona de aquí en adelante.
No pueden seguir siendo amigos después de haber caído en el pecado del adulterio. Haz lo que tienes que hacer, pero termina todo contacto. No mas cartas, ni tarjetas, ni visitas, no reuniones para explicar, ni llamadas de teléfono para explicar. Si sigue llamando practique lo que hace a todos los vendedores, cuelgue el teléfono.
Si tiene que cambiar de trabajo, hágalo. Es mejor que perder su familia. ¡Haga lo que tiene que hacer!
Dios creó el sexo, fue Su idea. La Biblia dice que el matrimonio es maravilloso, fantástico y una expresión bella del amor de Cristo por la iglesia. Y el sexo es para ser usado dentro del contexto del matrimonio. Pero usado impropiamente destruye los matrimonios, daña las familias y vidas, daña el auto estima, crea miseria y culpa, remordimiento, depresión, y eso sin mencionar todas las enfermedades venéreas.
Dios nos dice que ha establecido estos mandamientos para nuestro propio beneficio, sino vives de acuerdo a ellos serás herido. Nada es más devastador que el sentirse usado por alguien y luego botado como cualquier cosa. Por eso el mejor camino es el camino del Señor y puedes regresar a el. Solo tienes que abrir tu corazón a Jesucristo y decirle, “Señor Jesús, ven a y dirige mi vida y ayúdame a controlar el impulso sexual que me has dado.” Pídele perdón por los errores y pecados pasados y recibe Su perdón. Después hace el compromiso de vivir una vida pura moralmente el resto de tu vida de aquí en adelante. Eso quiere decir que vas a tener relaciones sexuales solo con la persona que te has casado.
Quizás estás luchando con los pensamientos no correctos en tu cabeza, quizás piensas que no son peligrosos, entonces necesitas decir, “Dios, ayúdame a cambiar mi manera de pensar.”
No importa en la situación que te encuentres hay esperanza en Cristo Jesús, ven a El, y verás la grande diferencia que El va a hacer en tu vida, en tu familia y en la vida de tus hijos. ¡Amén!